Los mensajes internos que nos guían en la vida


¿Qué son los “mensajes internos”’? Son mensajes que resuenan en nuestro interior, sobre todo cuando nos enfrentamos a situaciones desafiantes o conflictivas. En algún momento de nuestra vida, estos mensajes fueron externos, escuchados o captados por la gestualidad de nuestros padres. Aunque no fueron malintencionados, los mensajes negativos no nos ayudan en la vida ya que nos desvalorizan atacando la autoestima. Algunos mensajes perjudiciales puede ser: seguí siendo un niño, no crezcas, quedate chiquito. Son mensajes de sobreprotección, no confían en nuestra capacidad de pensar o hacer las cosas solos. Por ejemplo: vos solo no podés, necesitas de mí para hacerlo bien, pobrecito, sólo yo te entiendo, nunca lo vas a lograr, etc. Los mensajes críticos y autoritarios tampoco nos sirven en la vida porque son agresivos. Por ejemplo: crecé rápido, apurate, arreglatelas solo, se fuerte, no pidas ayuda, escondé lo que sentís, no se puede confiar en nadie, quedate solo. Convivimos con muchos mensajes internos que atentan contra nuestro bienestar. Otros muy frecuentes son, no disfrutes, no sientas lo que sentís, no expreses lo que te pasa, se perfecto, se fuerte, se complaciente

Por suerte, contamos con algunos mensajes positivos. Tenemos que identificarlos y hacerlos preponderar y generar nuevos mensajes para que funcionen como “permisos internos”. Pueden ser: vos podés, confío en vos, sos inteligente, te acompaño en tus decisiones, contás conmigo, disfrutá.
Estos serán nuestros recursos que nos permitirán contrarrestar los mensajes negativos, quitarles su intensidad para lograr vivir más satisfechos, con más permisos potencializadores y menos censura y prohibiciones.